Archivos de la categoría Columnas de opinión

Tintes Naturales

Image Cantidades muy significativas de sustancias químicas presentes en prendas de vestir, como los tintes y colorantes sintéticos, están diseñados para resistir la acción de la luz, agua y productos químicos en los tejidos, sin embargo estas propiedades también impiden su biodegradación en el medio ambiente. Estos tóxicos son sumamente peligrosos y se incorporan a la cadena alimentaria, se filtran a los suelos y acuíferos (ríos y lagos) subterráneos. Pueden afectar al sistema reproductor e incluso ser carcinogénicos. Según Greenpeace los consumidores de las marcas que contaminan, de forma inconsciente, están contaminando los suministros públicos de agua en todo el mundo, incluso en aquellos en los que existen restricciones o prohibiciones sobre el uso de estas sustancias químicas. Sin embargo se puede cuidar el medio ambiente a través de la creación de una prenda Slow con tintes naturales, donde la fijación de color esta dentro de parámetros sostenibles. Los colorantes naturales son derivados de plantas, invertebrados o minerales. Su implementación varía según la fibra sintética, debido a que cada una requiere de un método de teñido particular. La utilización de los tintes naturales no solamente incluye respetar el medio ambiente cuidando la tierra y las futuras generaciones, sino también otorgarle valor agregado a los productos, a través del resurgimiento de nuestras raíces y cultura.

SLOW FASHION

Image

Hoy en día, la industria de la moda se basa en la producción globalizada, en tan solo unas pocas semanas, las prendas pasan de la etapa de diseño a su comercio. Con los precios muy bajos, los consumidores están fácilmente influenciados a comprar más de lo que necesitan. Pero este exceso de consumo viene con una etiqueta de precio oculto, el cual incluye al medio ambiente y a los trabajadores de la cadena de suministro.

La industria de la moda actualmente utiliza un flujo constante de recursos naturales para producir prendas de ‘Fast Fashion’. En su forma de operar, esta industria está constantemente contribuyendo al agotamiento de los combustibles fósiles, que se utiliza, por ejemplo, en la industria textil y de prendas de vestir de producción y transporte. También está introduciendo de manera sistemática, y en cantidades cada vez mayores, compuestos hechos por el hombre, como los pesticidas y las fibras sintéticas, lo que aumenta su presencia persistente en la naturaleza, dañando el medio ambiente.

Como consecuencia, algunos de los recursos naturales están en peligro y los bosques y los ecosistemas están siendo destruidos por causas tales como la producción de fibra, lo que lleva a problemas como la sequía y el cambio climático, que están afectando a la sociedad en general.

Si el comportamiento de consumo de la industria de la moda, incluyendo a los consumidores, sigue aumentando al ritmo actual, el impacto en el entorno social y ecológico también aumentará. Esto conduce a un espacio muy limitado para la industria para soportar estos impactos en el futuro y resolver los problemas que enfrenta la sociedad hoy en día.

Debemos rediseñar las prácticas insostenibles actuales en la sociedad. Si se logra este cambio, es probable que resulte en un retorno gradual al equilibrio, donde el comportamiento de la sociedad no está en conflicto con los recursos naturales y la industria de la moda puede continuar sin poner en peligro la salud de las personas y de nuestro planeta.

El movimiento Slow Fashion es una representación unificada de todos los movimientos de moda sostenible, eco, verde, y ético. Fue acuñado por primera vez por Kate Fletcher, del “Centro de Moda Sostenible” , cuando la moda se comparó con la experiencia de Slow Food.

Esta propuesta, busca desacelerar la cadena de suministros para reducir el número de tendencias y temporadas, promover la producción de calidad y devolver un mayor valor a las prendas, incorporando recursos sostenibles y salarios justos.

Slow Fashion es un movimiento que está ganando impulso y es probable que llegó a la sociedad para quedarse.

Terminologías sostenibles

Un reto para la moda sostenible es el uso de su terminología. Hoy en día asociamos los adjetivos como, “verde”, “sostenible”, “eco”, “responsable”, “consciente”, “ética” con la palabra “moda”. La pregunta es: ¿son ciertas palabras más populares que otras? ¿Cómo se refieren los consumidores acerca de la moda sostenible?

El uso de Google Trends sobre la búsqueda de las palabras más utilizadas por el mercado para referirse a “moda sostenible” ha cambiando drásticamente en esta última década. En 2004 “La moda verde” ha sido el término de búsqueda más popular. En segundo lugar se encuentra “moda ecológica” estrechamente relacionada con las fibras orgánicas como el algodón. Sin embargo “la moda del comercio justo” nunca ha tenido tanto éxito, por ende ha sido una búsqueda de nicho. Por otro lado el término “Moda Eco” ha tenido gran prestigio en su búsqueda en el año 2008, ya que fue entonces cuando se empezó a promover la sustentabilidad en la industria de la moda y grandes marcas comenzaron a tomar conciencia sobre la responsabilidad corporativa.

Tanto los términos, como ” consciente “o” responsables de la moda “, siempre han tenido el objetivo de dar una definición más amplia que abarque las cuestiones ambientales y sociales.

Hoy en día en relación con la moda ética, el término “algodón orgánico”, es lo más buscado.  A pesar de que la producción de algodón orgánico representa, aún en la actualidad, sólo el 1% de la producción mundial de algodón, la mayoría de los principales minoristas de moda regularmente han hecho un punto de compra de esta fibra y han indicado en sus etiquetas si la prenda está hecha de, o incluye la misma.

 Image

Para tener en cuenta los siguientes conceptos:

La “EcoModa” estudia la interacción de las personas dentro de su propio ambiente; basándose en fábricas medioambientalmente benevolentes parar crear moda.

La “Modá Ética” es el impacto positivo de un diseñador, de la elección de un consumidor, o de un método de producción sobre los trabajadores, consumidores, animales, sociedad y medioambiente.

La “Moda Sustentable” es una respuesta holística a todo el proceso de creación de moda de manera eficiente y sin contaminación ambiental; desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer las capacidades de generaciones futuras para alcanzar sus propias necesidades.

Cuero o cuerina: ¿Qué material usar?

Cuerina, ¿material realmente ecológico?

Cuero o cuerina: ¿Qué material usar?
©JD/Creative Commons

Existe una conocida batalla entre los defensores de animales y los actores de la industria del cuero. Pero hoy no abordaremos la discusión que puja por establecer si es ético o no matar a un animal para usarlo luego en nuestras prendas diarias. El dilema aquí es otro y la pregunta que emerge es la siguiente: ¿Qué resulta más contaminante, el cuero o la cuerina que lo reemplaza como material “eco”?

Uno de los puntos a tener en cuenta a la hora de responder a dicho interrogante es que el cuero es una materia prima renovable. La cuerina, no: está basada en el petróleo. Se estima que para tres chaquetas se usan tres galeones de petróleo.

Además, las “granjas” reciclan: los animales que allí se crían, consumen los residuos de alimentos humanos y subproductos de procesamiento de carne. Claro que, hoy en día, hablar del reciclado de residuos humanos no es nuevo. Muchas industrias reciclan residuos domésticos y procesan hasta huesos de animales para producir jabones de tocador.

Otro punto positivo del cuero es su condición de material biodegradable, algo que no comparte con la cuerina.

Y si se supone que la cuerina es amigable con los animales, debes saber que en muchos casos contiene restos de aquéllos, como perros y gatos.

Por otro lado, este material presenta la ventaja de ser más eficiente en lo que al uso de energía respecta, ya que para su producción se usa 1/5 de la requerida en la confección del cuero.

No obstante esto, es preciso señalar que tanto  el procesamiento de l cuero como el de la cuerina generan jabones químicos que terminan contaminando aguas fluviales, el aire y el suelo.

Sobre este último punto, estudios hechos por investigadores en Europa concluyeron que el procesamiento de textiles es menos contaminantes que el del cuero. Sin embargo, las fibras sintéticas no están tan lejos en cifras de contaminación. En palabras de la diseñadora e investigadora Kate Fletcher, un kilo de nylon necesita tres veces la energía empleada en un kilo de algodón. Por lo que, la cuerina, sin duda, contamina el medioambiente en la misma proporción, a menos que sea hecha de algodón, bambú o cáñamo. Aquí, por supuesto, se generan otros argumentos alarmantes, que trataremos de abarcar en otros artículos.

En conclusión, quizás no deberíamos usar ni cuerina ni cuero. La decisión está en cada uno de nosotros.

Vía Eluxe.

¿Por qué la “moda rápida” es una muerte lenta para el planeta?

 

Hoy queremos compartir con ustedes un artículo muy interesante publicado este domingo en el diario The Observer que abre el debate sobre las cadenas de indumentaria que cada semana  renuevan sus vidrieras con colecciones  diferentes  y a bajos precios,  obligándonos a comprar cada vez más.

 Lucy Siegle revela en su libro To Die For, que este hecho es una tendencia que nos va a costar más de lo que imaginamos… Sigue leyendo