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¿Qué cosas necesitas saber sobre tu ropa? Y por qué deberías preocuparte

usada

Nota escrita por Shannon Whitehead


 

La semana pasada, recibí este comentario en una de mis notas:

“Quiero saber más sobre lo que vos sabes. Soy un consumidor consciente cuando se trata de la comida pero nunca pensé cómo mis hábitos de consumo de moda podrían ir en contra de mi filosofía sustentable.”

Me inspiró a volver a lo básico ya que el movimiento de moda sustentable es  nuevo para muchos consumidores. Para aquellos que se están preguntando cómo pueden preocuparse por lo que hay en su ropero, acá les comparto información valiosa para que comiencen a cuestionar sus hábitos de consumo.
1. Hay químicos en toda tu ropa. Y son cancerígenos.

Mientras el movimiento de slow food nos está atrapando y los consumidores están cada vez más conscientes en lo que comen, no pensamos que pasa lo mismo con la ropa. No sabemos que los pesticidas e insecticidas en nuestra ropa están dañando también nuestra salud. La piel en nuestro cuerpo es el órgano más grande y absorbe instintivamente todo lo que le pongamos encima – químicos de la ropa incluidos.
2. Hay entre 27-30 millones de esclavos en el mundo. Sí esclavos.

¿Alguna vez te preguntaste por qué compañías como H&M y Forever 21 pueden vender remeras a 5 dólares?. Hay personas en países como Uzbekistan, Cambodia, Bangladesh e India que están forzadas a trabajar en contra de su voluntad. Recolectan algodón o tiñen cuero y no les están pagando por hacer tu ropa. Están literalmente esclavos a un estilo de vida que no tiene escapatoria. Los trabajadores de fábricas pagos son probablemente quienes ustedes piensan como trabajadores “explotados” (sweatshops)  que probablemente están ganando menos que un salario básico. Esto quiere decir que no pueden acceder al alimento o refugio por ellos mismos y dejan solas a sus familias.

3. Las grandes marcas de ropa son un gran problema.

El negocio del shopping y la ignorancia de los consumidores está relacionada con la gente que hace nuestra ropa. Como queremos comprar una remera por menos de 20 dólares, las empresas minoristas están forzadas a encontrar formas de bajar los costos y competir en un mercado altamente saturado. Esto generalmente requiere un abaratamiento de costos como por ejemplo, fabricando en el extranjero. En Noviembre, H&M anunció públicamente los planes para entregar “un salario básico” a más de 850.000 trabajadores textiles en 2018. Suena como un gesto noble, pero genera curiosidad de porqué la marca de ropa más grande no les estaba pagando a sus trabajadores el salario que se merecían en un primer lugar. En los últimos años H&M fue acusada de promover condiciones inseguras y desfavorables, desnutrición y pobreza en sus trabajadores.
4. Nuestra ropa vieja  -malas costumbres de deshacernos de la ropa- está arruinando la economía Africana.

Mientras la reventa de ropa usada suena ético, es la enorme cantidad de donaciones el mayor problema. Salvation Army, Goodwill reciben más ropa donada que lo que realmente pueden revender. Entonces ¿qué pasa con el exceso? La mayoría de la ropa donada se vende a los comerciantes de ropa de segunda mano, quienes la revenden, generalmente fuera del país donde fue originalmente donada. En Africa, dónde un tercio de toda la ropa donada globalmente es vendida, la industria textil y su fabricación se ven comprometidas.
5. Pueden pasar décadas hasta que tu ropa se descomponga.

La industria del fast fashion pasó de cuatro estaciones a 52 “micro estaciones” para empujar nuevas tendencias y alentar el consumismo. Las empresas minoristas le hacen la vida más fácil a los consumidores; comprar un vestido barato, usarlo una vez y nunca más. Nosotros nunca pensamos a dónde va nuestra ropa después de que nos deshicimos de ella. Nylon, polyester y otros materiales sintéticos son plásticos esenciales que van a estar entre nosotros más que nosotros mismos.

 

6. No es un caso perdido.

Los consumidores tienen el poder de comprar. Todos tenemos la habilidad de cambiar la industria eligiendo qué compañías merecen nuestros dólares. Solo es cuestión de educarnos y ajustar nuestro estilo de vida de manera que no requiera de un consumo excesivo de ropa desechable. Educarnos puede ser tan simple como seguir algunos blogs de moda ética. Seguramente aprendas algo durante el día sólo leyendo los titulares de algunas notas. Algunos de mis favoritos son Ecouterre, EcoSalon & Ethical Fashion Forum.

 

¿Pueden las nuevas empresas amigables con el medio ambiente modificar los valores de la industria?

 

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Las marcas de moda enfocadas en el exceso desde hace tiempo, se están despertando a la sustentabilidad


 

Cuando Yael Aflalo, fundador de Reformation, experimentó la magnitud de la contaminación, tomó una decisión en su vida.  Hoy su compañía se está enfocando en reducir los residuos a través de prácticas sustentables en toda su cadena de suministros.

El lema de Reformation: “Hacemos ropa matadora que no mata el medio ambiente”

Reformation logra que la gente tome cada vez más decisiones de compra basándose en la evaluación que es simultáneamente monetaria y social. Para las marcas de ropa, eso significa que la moda y la sustentabilidad deben coexistir.  Cuando la gente compra prendas de ropa en Reformation, ellos están pagando el conocimiento de cómo y dónde cada pieza fue fabricada.

Están pagando por algo que creen.

Por supuesto que existe mucha gente maniática que compra ropa sólo porque es económica. Pero hay un número elevado de consumidores de moda que determinan lo que el precio de una prenda significa; para ellos un precio es también valor, elogio y gratificación.

No sorprende que hoy las nuevas empresas de moda de mayor crecimiento se encuentran en la encrucijada de hacer el bien y hacerlo bien; en relación con el precio y el valor agregado. Expresan un precio de mercado basado en una visión ambiental en relación con sus prendas y a través de los beneficios de aquellos involucrados en el proceso de producción.  La ropa vintage reciclada, paulatinamente se valora más que las nuevas prendas fabricadas en Bangladesh.

Para una gran parte de consumidores de la moda actual; las prendas hechas a medida, las ediciones limitadas y las prendas que perduran en el tiempo son exactamente lo que buscan. La economía de la vieja escuela;  el cálculo y el juicio fueron considerados como procesos separados. El valor era económico, los valores eran sociales. No había una mezcla de ambos. Esto provocó un cambio climático, una explotación laboral y condiciones laborales inseguras.

“La moda es una de las terceras industrias contaminantes, y la segunda más grande consumidora y contaminadora del agua en el mundo.”

En China solamente, la industria textil crea 2.5 billones de toneladas de aguas residuales y 3 billones de toneladas de residuos cada año. En Estados Unidos, más del 85% de ropa que se desecha, termina siendo descartada, en vez de ser reutilizada o reciclada. Esto significa que el polyester de tu corpiño de Victoria Secret permanecerá para los nietos de tus nietos.

A medida que más consumidores tomen consciencia sobre estos hechos,  los tendrán en cuenta para su próxima compra.

Ahora mismo, compañías como Reformation son nuestro oasis en el desierto. Nos muestran donde el futuro de la moda se está dirigiendo, y en este futuro, la minoría más rica del mundo puede ser la menos valiosa.